La cerveza es una de las bebidas alcohólicas más antiguas del mundo. La historia cuenta que los babilonios y egipcios fueron las civilizaciones que dieron origen a este brebaje derivado de la fermentación del trigo y la cebada. En sus inicios, la cerveza se consumía al momento de ser realizada en recipientes cerámicos o de cuero hasta la edad media, cuando se descubre que al ser embotellada en vidrio bajo temperaturas frías, el líquido se conserva. La investigación “Éstudes Sur de Bière” dirigida por Louis Pasteur mejoró los procesos de fermentación del hongo levadura, mejorando la calidad en el proceso en el siglo XIX. Actualmente , la cerveza es protagonista de una de las industrias más poderosas y no debe de sorprender, pues se encuentra presente en el consumo habitual en distintas regiones del mundo que comparten el gusto por esta bebida espumosa, la cual se apodera del paladar con refrescante placer.

 

Como resultado del consumo de esta bebida espumosa, en todos los hogares de México se gasta buena parte de los ingresos en agua embotellada, jugos, refrescos y bebidas alcohólicas, destacando por supuesto la compra de cervezas. De acuerdo a un comunicado realizado en 2013 por la Profeco[1], cada mexicano ingiere anualmente un promedio de 62 litros, cifra que logra colocar a nuestro país en la sexta posición por debajo de República Checa (189 litros), Alemania (131 litros), Inglaterra (103 litros), Estados Unidos (85 litros) y España (66 litros). Esto hace que una cerveza fría sea un referente común, generando algunos datos que se han convertido en rasgos singulares de la cultura cervecera.

 

Por ejemplo, lo que hace el frío en cervezas, bebida destiladas o vinos es disminuir la percepción de algunos sabores. Enfriar una cerveza es un paso clave para disfrutarla, pero la temperatura sugerida varia de los 4 y a los 6 grados dependiendo del tipo de cerveza. Los colores pueden ayudar a identificar qué tipo de cerveza es; el amarillo luminoso indica una cerveza Lager, en tanto que el amarillo pálido es el color que domina las cervezas de trigo, para seguir con el cobrizo profundo de una Pale Ale y terminar con el negro característico de una Stout.

 

 

 

 

También son múltiples los tipos de vasos que han sido exclusivamente diseñados para experimentar un mayor espectro de olores y sabores en la cerveza, resaltando así las cualidades de esta bebida que al contacto con vidrio, la experiencia se vuelve más compleja . No es accidental que cierto porcentaje sea embotellado en vidrio obscuro, ya que protege algunas propiedades y sabores que se alteran al contacto con luz.

 

 

 

 

Aquí te vamos a dar algunos consejos para tomar los tipos de cervezas que ofrece Bohemia, que desde sus inicio hasta el día de hoy conserva el uso de botellas de vidrio obscuro, pero sin duda se disfruta mucho mejor cada una en su copa.

 

Consejos para tomar cerveza Bohemia

 

Las formas de tomar cerveza en México poco a poco ha permitido la apertura del mercado a nuevos proyectos de cervezas artesanales, que busca ofrecer sabores complejos con materias primas exclusivamente mexicanas, pero una de las mejores opciones y accesibles en tiendas y supermercados es Bohemia, y estos son algunos consejos para degustar las 5 variedades que ofrece:

 

 

Bohemia Clara, 4.7º

 

VASO PILSEN y FLAUTA (foto)

 

En 1905, Cuauhtémoc Moctezuma decide crea su clásica cerveza Bohemia clara, y eligen Bohemia porque es el nombre que lleva el estado de la República Checa en donde se encuentra la ciudad de Pilsen, haciendo referencia a la región que produce los lúpulos Styrian utilizados en esta cerveza. La malta clara permite tonos brillantes, dejando una espuma que al olerla en un vaso después de ser bien vertida a una inclinación de 45º, se perciben aromas cítricos. El carácter amargo en el sabor predomina porque el lúpulo contienen tonos hierbales que a su vez la hacen fresca. Los pescados y mariscos son buenos aliados para esta cerveza dorada, al igual que platillos picantes y saldados de la comida mexicana.

 

 

 

 

Bohemia obscura, 4.9°

 

VASO PILSEN

 

Cuenta la leyenda que la cerveza obscura realiza al estilo Vienna Larger nace de un accidente, debido a que el tiempo de tostar la malta se extendió, dando una nueva forma de la producir una cerveza de tonos que viajan entre el cobre y el ámbar. De espuma más densa y cremosa, el carácter de esta cerveza se inclina a las maltas tostadas, caramelos y chocolates, por lo que es más dulce. Un corte de carne o alguna crema de leguminosas, panes y postres son comidas que sugieren un buen trago de esta cerveza creada en 2007.

 

 

 

 

Bohemia Weizen, 5.7%

 

VASO WEIZEN

 

Esta cerveza estilo Kristalwaizer fue lanzada en el verano de 2009 y es de temporada. En su nombre lleva el ingrediente que la distingue, el trigo. El color que domina es ámbar y en nuestro país es la única que se puede encontrar de este estilo en las tiendas de la esquina. Que sea una Kristal es porque viene filtrada y no contiene cebada malteada, sino trigo malteado, haciéndola ligera, fresca, con sabores y olores a cítricos y gengibre. Un plato fresco como ensaladas y mariscos son los indicados para acompañar esta cerveza en épocas veraniegas.

 

 

 

 

Bohemia Chocolate Stout, 5.7%

 

VASO SHAKER

 

Cerveza tipo Stout, la única de las Bohemias que no es de fermentación Lager (baja), sino Ale (alta). Elaborada en 2011 con malta de cebada tostada, es de un sabor más fuerte como su nombre lo indica. Un platillo de lenta preparación como carnes al horno, moles o bacalao son aliados de los aromas a frutos secos y los sabores a cacao y chocolate que ofrece esta cerveza.

 

 

 

 

Referencias de imágenes

 

Roberta Bárcena, Manual rápido de vasos de cerveza. 12 vasos o tarros que hará de tu cerveza toda una experiencia, 9 de abril 2015.

 

[1] Comunicado 074, Profeco, 2013