Después de más de una semana en que las placas tectónicas decidieras acomodarse, haciéndonos temblar en la CDMX. Hoy queremos agradecerle a todos los restauranteros que abrieron sus puertas, dieron comida y entregaron su corazón a las personas que trabajamos en levantar la ciudad.

Ahora que podemos ver un poquito más claro, no podemos aflojar. Entre todos podremos levantarla y no solo eso, mejorarla.

Por esta razón hemos decido crear esta columna en apoyo a todas estos héroes. Aquí daremos recomendaciones de lugares ricos para ir a comer, compartiremos experiencias de primera mano con los cocineros, chefs, meseros, anunciaremos sus eventos y promociones para que no dejes de visitarlos. Muchos de ellos donaron alrededor de 30,000 comidas y no debemos de olvidar que los meseros obtienen gran parte de sus ganancias en propinas.

En conjunto podremos levantar la economía, ahora nos toca retribuirles a ellos y qué mejor que visitando sus lugares.

Además como dice el dicho, pancita llena corazón contento y vaya que lo necesitamos.