Almendrita.

Fotografía por: Deborah Fosas.

Almendrita, está acostada en una silla al rayo del sol para darle la bienvenida a todos los curiosos y conocedores del buen café y el pan.

 

Al entrar una mesa central sobre piso rosa conglomerado que recuerdan a la infancia, te prepara para probar cosas ricas  y con mucho amor.

 

Este lugar en la Colonia Escandón se llama Escandonia. Paloma la dueña de Almendrita y su novio, decidieron abrir este lugar en marzo de este año. Lamentablemente al poco tiempo, tuvo que cerrarlo para sanar algunas grietas de los muros del café, a causa del terremoto del 19 de septiembre.

Pero ahora están de regreso para abrir sus puertas todos los días de la semana, con un menú sencillo, accesible y con un sabor lleno de amor.

 

El lugar lo atienden Paloma y su hermana Macarena quien acaba de llegar a México hace 6 meses, a diferencia de Paloma que lleva siete años en México.

 

Ambas vienen de Argentina y esta colonia es donde han vivido desde el inicio.

 

La idea surgió a partir de la falta de opciones en la Escandón para encontrar productos orgánicos. Fue como se le ocurrió abrir una tienda que vendiera mieles, huevos, especias, entre otras cosas, pero fue más allá y además montó un café.

 

Macarena y Paloma

 

C: ¿Cómo surge la idea de abrir un espacio como este?

 

P: Surge a partir de la necesidad de encontrar los productos que yo consumía, como aceite o miel orgánica, huevos, etc. Para poder conseguirlos me tenía que ir hasta la Condesa. De hecho la idea empezó como una tienda gourmet, pero luego decidimos mi novio y yo que debería ser una cafetería también.

 

Por otro lado sentí que la colonia ya estaba pidiendo algo así, si te fijas allá enfrente está La Salvación que es un lugar de comida corrida, pero más gourmet y más allá también hay otro cafecito.

 

 

C: ¿Quiénes visitan el espacio?

 

P: La gente que visita este espacio normalmente es gente que vive en la colonia, son vecinos o personas que trabajan cerca. También muchos argentinos. Aquí vivimos muchos.

 

Sándwich de Prosciutto con pan hecho en casa.

 

C: ¿Cuál es su especialidad?

 

P: Facturas, café y el sándwich de Prosciutto. El pan es casero, lo hacemos nosotros.

 

 

 

C: ¿En qué horarios los pueden visitar?

 

P: Abrimos de lunes a domingo de 9:00 am a 8:30 pm y los fines de semana hacemos fiestas. Ponemos un DJ, damos cerveza artesanal, vino, gin & tonics, sinzano y los domingos abrimos para ofrecer micheladas O  clamatos. Cosas ricas también para curar la cruda.

 

Además de productos orgánicos, venden objetos de diseño.

 

 

C: ¿Cómo escogen sus productos?

 

P: La idea es tener más productos y que sean nacionales. Antes traía cosas importadas, pero no tiene sentido. Es mejor conseguir el producto de acá.
Normalmente vamos a bazares o festivales de comida y nosotros los contactamos o  por internet. También hay ocasiones en que la gente viene a mostrarnos lo que vende.

 

 

C: A muchos productores de repente les da miedo empezar a vender en tiendas, porque suelen pasar dos cosas: la primera es que las comisiones son altísimas y la segunda es que hacer los cortes de venta puede tomar más del tiempo del que quisieran. ¿Cómo funciona aquí? 

 

P: Pues además de vender los productos, les hacemos un pedido de acuerdo a su producción y cuando ellos vienen les damos su pago, pueden hacer corte cuando ellos quieran. Por otro lado no les pedimos comisión, lo que hacemos es pedirles el precio al que lo quieren vender y a ese precio le subimos un 25%.

 

 

 

C: ¿Cuáles son los próximos pasos a seguir?

 

P: La idea es empezar a tener un programa de talleres, como dibujo, ilustración, caligrafía, bordado, etc, y queremos invitar a la gente a que también proponga y a que utilice este espacio para dar alguna clase.
Además vamos a empezar a ofrecer pizza hecha en casa y pastas o ceviches los fines de semana.

 

 

C: ¿Cuáles son sus productos favoritos? 

 

P: La miel de San Calletano, el vino, pero obvio también el Mate y los huevos que son increíbles.