El otro día fuimos a P.F. Changs, después de haber visto un anuncio que invitaba a probar las noches de #Sushiología. Nos llamó la atención porque nunca pensamos que un sushi y un cóctel pudieran llevarse bien. 

Una vez en el restaurante, nos dimos cuenta de que sí, efectivamente la coctelería y la forma de preparar este tradicional platillo japonés tienen mucho que ver. En ambas técnicas se requiere de una especial sensibilidad y cuidado a los ingredientes, conocerlos bien para saber cómo mezclarlos y crear el perfecto balance entre sabor y textura.

Algo muy importante para la cultura japonesa en la comida, no es solamente el sabor de los alimentos, si no cómo se ven y se presentan. Los colores tanto de los sushis como de los cócteles vibran en conjunto, no solo a la mirada, si no también al paladar. 

Decidimos pedir sushis para compartir y es lo que recomendamos después de nuestra visita.

Empezamos con un Shrimp and mushroom roll. Un rollo hecho de camarón rebosado, mayonesa japonesa, queso mozzarella fresco y cebollín empanizado con Panko, acompañado de una mezcla de hongos y salsa de soya dulce. Y un Thai Tuna Roll, de atún, pepino, pico de gallo de mango y salsa citrus con guacamole y un topping de panko especial por fuera.

Para maridar estos rollos pedimos dos cócteles, un Smoked Cinnamon Gin and Tonic, con rodajas de naranja y perfumado con una vara de canela, la cual la prenden y ahuman enfrente de ti. Y un Dragón Sake, hecho con una mezcla de piña, maracuyá y un toque de hierbabuena. 

Después seguimos con un Volcano Roll, un sushi Kanikama, con aguacate, callo de hacha marinado en salsa ponzu con un poco de salsa de aguacate y Sriracha. Realmente deliciosos y para acompañarlo pedimos de tomar un cóctel llamado Berry Gin&Tonic hecho de frutos rojos. 

Lo mejor de la coctelería es que van a tu lugar a preparártelo, así que puedes constatar con tus propios ojos que todos los ingredientes son de la más alta calidad. Además de que siempre es alucinante ver la delicadeza y exactitud con la que se hace mixología.

Para finalizar la noche pedimos el último sushi y cóctel. Todo había estado delicioso, pero esta combinación nos la habían recomendado mucho y no podíamos irnos sin haberla probado. Ordenamos un Fresh Salmon Roll, hecho de salmón, cebollín y pepino con salsa citrus y aguacate por dentro. La cereza en el pastel de este rollo es el ceviche de callo de hacha que le ponen arriba. Y para acompañarlo un Cecilia´s Clericot preparado con kiwi y piña macerados con licor de manzana; vino blanco albariño y un toque de manzana picada.

Venir a las noches de Sushiología realmente es una experiencia para mezclar y experimentar algo nuevo. Así que si tienes espíritu aventurero, no dejes de ir y probar las numerosas combinaciones de sushi y mixología.